Los concejales socialistas defienden que una ciudad sin racismo “es una ciudad más próspera, cohesionada y democrática”.
Los socialistas critican que el Gobierno municipal imponga una «sanción ridícula» y que con este nuevo “perdón” económico las penalizaciones no exigidas a lo largo del contrato superen ya el medio millón de euros.
Los socialistas reclaman medidas urgentes para frenar la escalada de precios y poner en uso las viviendas desocupadas ante la falta de políticas efectivas del PP.



